miércoles 1 de abril de 2009

Parque Nacional Punta Izopo, Honduras

Galería de fotos del P.N. Punta Izopo, Honduras
Es difícil transmitir con palabras la increíble belleza del lugar y las fotos no logran plasmar la sensación de paz que se experimenta dentro del parque mientras se avanza en kayak por las tranquilas aguas del río Platano (distinto río al de la Mosquitia).

Guiados por Miguel, un entusiasta Biólogo enamorado del parque, nos adentramos en los recovecos del manglar mientras monos aulladores y oropéndolas impregnan de sonido el ambiente. Miguel nos va explicando las características y hábitos de los distintos animales que vamos encontrando:

Lo primero que vemos en el embarcadero es una pequeña garcilla azul, que al ir creciendo cambiará de tonalidad, más adelante vimos algunas ya adultas.

Al poco vemos flotando dos pequeños cocodrilos. Son conocidos como Cocodrilo americano o lagarto americano. Esta especie vive tanto en agua dulce como en estuarios salados y se adentra con frecuencia en el mar, lo que le ha permitido colonizar muchas islas. De hecho, ha llegado a nado hasta la mayoría de las islas del Caribe. En la edad adulta llegan a medir 6 metros, esto les hace uno de los mayores cocodrilos del mundo.

En la otra orilla, unos metros adelante un gran caimán toma el sol como si estuvieran en Benidorm. No es frecuente que cocodrilos y caimanes convivan en estado natural. Así que encontrarlos juntos en el parque es otra singularidad.

Nos vamos adentrando más en el interior del manglar mientras vemos murciélagos durmiendo en troncos, mapaches recorriendo los árboles desde lo más alto de la copa y un sin fin de garzas diferentes que vuelan a sus anchas.

En uno de estos recovecos, resguardada de casi toda mirada, descubrimos casi por sorpresa, un águila crestada acicalándose las plumas.

Miguel nos explica que estamos en la zona de amortiguamiento del parque donde se permiten hacer actividades eco-turísticas, pero con restricciones y que en el corazón del parque se esconden verdaderas maravillas naturales y zoológicas difíciles de encontrar en otros lugares y que entre noviembre y diciembre las aves migratorias desbordan de vida y cantos el parque, sin duda una buena época para acudir allí.

lunes 23 de marzo de 2009

Estambul,Turquía

Galería de fotos de Estambul, Turquía
A orillas del canal del Bósforo, con un pie en Asia y otro en Europa se levanta Estambul, cuyo perfil recortan un sin fin de minaretes. Tan singular enclave la hace propicia para el comercio lo cual aprovecha dando lugar a una ciudad multiracial más grande que la propia capital de Turquía, Ankara.

Al llegar en barco disfrutamos de unas vistas de la ciudad y el canal inigualables. A nuestra izquierda, en el cuerno de oro, resalta el palacio de TopKapi que alberga un museo dentro de sus murallas repartido entre varios palacetes. Anuncia como la mayor atracción el tercer diamante más grande del mundo, el diamante del cucharero. Pero derroche y ostentación rezuman en todas sus salas, exhibiendo cofres repletos de esmeraldas y abigarradas estatuillas cuajadas de gemas y piedras preciosas además de suntuosos tronos y ajuares.

Otra de las torres que destacan en el horizonte es la torre de Gálata también llamada torre de la doncella, desde la que se pueden ver unas buenas vistas de la ciudad y si se desea incluso cenar en su restaurante.

Tras el palacio de Topkapi se halla santa Sofí­a que exhibe una fusión de arquitecturas muy llamativa. Frente a esta encontramos la mezquita azul y a su derecha las cisternas romanas con una temperatura sumamente agradable independientemente de que sea invierno o verano.

A solo 1km, subiendo por la calle que sale de las cisternas frente a santa Sofía, bullicio y regateos se suman en el gran bazár, que se bifurca en calles repletas de puestos a ambos lados y cubiertos por un adornado techado.

Conseguimos hacer todo este recorrido en solo día y medio, pero si teneis más tiempo seguro lo disfrutareis aun más.


viernes 20 de marzo de 2009

Efeso, Turquía

Galería de fotos de Efeso, Turquía
Nuestro interés por llegar a Kusadasi principalmente era por ver Efeso. Nos habían dicho que vistas las ruinas de la Acropolis en Atenas, no nos iban a impresionar otras ruinas. Comprobamos que no es cierto cuando llegamos a la via Arcadiana en Efeso.

A la salida del puerto en Kusadasi, vimos distintos operadores turísticos ofreciendo la excursión a Efeso, pero nos resultaban muy caras y el horario no se ajustaba a nuestra comodidad. También en el muelle numerosos taxis ofrecían el trayecto a las ruinas, pero a un precio muy elevado. Caminamos un poco más en dirección al centro de la ciudad y un taxista nos ofreció el viaje a muy buen precio. En cosa de media hora llegamos a la entrada de la antigua Efeso. El taxi nos dejo allí y luego nos recogió a la salida, en la parte de abajo.

Permitid que os transmita nuestra admiración al descubrir en las ruinas de Efeso, una ciudad fundada en el siglo XI a.e.c., con alcantarillado, gimnasios, termas, biblioteca, 2 teatros (uno de ellos con un aforo de 25.000 personas y una acústica increíbles: aun hoy puede oírse desde los últimos asientos el sonido de una moneda que se deje caer en el escenario), establecimientos de comida rápida y otros servicios, además de numerosos templos y monumentos ricamente adornados con finas artesanías, calles pavimentadas, alguna de ellas, como la vía Arcadiana pavimentada en mármol. Mayor aun es nuestra admiración al comprobar de primera mano que son muchas las poblaciones que hoy en día carecen de servicios básicos como alcantarillado y agua corriente en pleno siglo XXI en distintas partes del mundo. Así que el grado de civilización de la antigua ciudad de Efeso es para dejarnos boquiabiertos.

El edificio más emblemático es la biblioteca de Celso construido sobre el año 100. A la entrada 4 estatuas representan las características de Celso: Sophia personifica la sabiduría, Areté la virtud, Eunoia la fortuna, Episteme la ciencia.

Del famoso Templo de Artemisa con sus resplandecientes colores y sus 100 columnas de mármol de unos 17 metros de altura cada una y con 1,8 m de diámetro en la base, algunas lujosamente esculpidas en los 6 m. inferiores, apenas quedan restos a la entrada de las ruinas. Mientras que sigue en pie, casi en perfecto estado, el gran teatro donde el apóstol Pablo anduvo. Las ruinas dan testimonio de sus viajes misionales por Grecia y Asia menor y corroboran la veracidad del relato del capitulo 19 de Hechos de apóstoles.

De vuelta en Kusadasi, en la zona comercial cercana al puerto, hicimos algunas compras a muy buen precio, ¿como no? después de regatear un poco.

martes 17 de marzo de 2009

Bodrum, Turquía

Galería de fotos de Bodrum, Turquía
Bodrum, antiguamente llamado Halicarnaso por los Persas y después Petronium por los Griegos, es hoy un importante destino turístico para los europeos del norte, por 2 principales atractivos: su costa y el precio accesible de los paquetes vacacionales. Se ha conservado la edificación en casitas bajas, lo que hace que sea un lugar encantador y conserve un aire a pueblecito de pescadores con el que se dio inicio a la población.

Hicimos la obligada visita al Castillo de San Pedro de Halicarnaso enclavado en la zona comercial, junto al puerto deportivo. Allí una exposición permanente acoge algunas piezas arqueológicas rescatadas del mar, incluido un pequeño navío del s. VII, además de distintas piezas de cerámica y pequeñas ánforas de cristal, de formas y colores muy refinados para su epoca.

El castillo fue construido con los restos del sepulcro de Mausolo, rey Caria, siendo esta tumba una de las 7 maravillas del mundo antiguo. Fue la desconsolada esposa del rey, Artemisa II, la que encargo construir tan magnífica tumba. Dicen que el esplendor de esta obra eclipso todo lo que en este género se había visto hasta entonces. Sus dimensiones ya nos dicen mucho, contaba con más de 120 metros de circunferencia y unos 43 metros de alto. En su recinto se contaban 36 columnas y una pirámide coronaba el monumento rematada con un carro de mármol tirado por cuatro caballos. Tal fue el impacto que causo tan suntuoso sepulcro que dejo huella hasta en el lenguaje y dio origen a la palabra "mausoleo".

Dentro de las murallas del castillo se puede pasear por un pequeño jardín botánico en el que viven pavos reales, algunos albinos. Ya arriba, desde los torreones tuvimos una de las mejores vistas de la bahía.

De vuelta al barco, por el paseo marítimo, nos dimos cuenta que para poder usar alguna de las playas hay que consumir algo en algún negocio, pues son playas privadas. Por eso los dueños de los restaurantes salen a la entrada de sus establecimientos para ofrecer el menú y la playa.

Al abandonar Bodrum, ya embarcados, disfrutamos de un atardecer precioso con la isla griega de cos al frente, una panoramica muy relajante.

sábado 14 de marzo de 2009

Patmos, Grecia

Galeria de fotos de Patmos, Grecia
Para llegar a Patmos desembarcamos en una "lancha", que resulto ser un barquito cubierto, con capacidad para 50 personas. Este nos llevó hasta la pequeña isla porque el crucero no entro en el puerto, por no tener este, la suficiente profundidad. Fue otra experiencia a añadir a las vacaciones.

Ya en Patmos lo primero que hicimos fue dirigirnos a la oficina de turismo a mano izquierda del puerto y a escasos metros de el. Allí nos enumeraron todos los sitios interesantes para ver y nos recomendaron alguna playa, que pudimos ver en fotografías colgadas en las paredes.

Decidimos ir primero a la zona del monasterio, ya que tiene horario para entrar y cierran pronto. Allí también se encuentran unas cuevas donde aseguran los lugareños, estuvo preso el apóstol Juan a finales del siglo primero y escribió el libro bíblico de Apocalipsis, que traducido al Español significa Revelación. Pero el autobús que lleva al monasterio pasa muy de tarde en tarde. Así que la opción más rápida y económica fue alquilar un coche, detrás de la oficina de turismo. Como eramos 6 y no cabíamos en un solo coche alquilamos también una motocicleta. Fue mucho más cómodo que esperar el autobús de subida al monasterio y recorrimos toda la isla a nuestro ritmo, sin dejarnos nada. Nos dio tiempo a hacer las compras oportunas además de disfrutar de un bañito en una de las calas, recrearnos en las mejores vistas de la isla desde el monasterio y volver al barco, todo en tan solo una mañana.

jueves 12 de marzo de 2009

Rodas, Grecia

Galeria de fotos de Rodas, Grecia
Poco sabíamos de Rodas antes de visitarla. Tan solo que es la isla más grande del Dodecaneso, que fue un puerto importante en la antigüedad y que cobijó al famoso coloso de Rodas. Este, fue considerado una de las Siete Maravillas del mundo antiguo por sus dimensiones extraordinarias. Descubrimos que la capital, también llamada Rodas, es una ciudad llena de encanto, ideal para hacer compras y trapichear. Sobre todo al que le guste el regateo, le encantarán sus adquisiciones.

Desde el barco tomamos un primer contacto visual con las murallas, el puerto fortificado y el Castillo de los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén. Desembarcamos junto a Mandráki, el antiguo puerto en el que destacan tres grandes molinos a modo de bienvenida y nos centramos en recorrer en profundidad la ciudad medieval con sus gigantescas murallas y minaretes en la que todavía existen siete de las puertas de la antigua ciudad amurallada.

Al ir avanzando por la calle principal, repleta de comercios exquisitamente surtidos, llegamos a el hospital de los Caballeros reconvertido en Museo Arqueológico y la antigua catedral de los Caballeros, justo enfrente, hoy Museo Bizantino.

También visitamos el palacio del Gran Maestre, reconstruido por los italianos en 1856 tras ser dañado por una explosión y que hoy también alberga un museo con importantes esculturas, además de mosaicos trasladados desde la isla de Cos. Desde allí iniciamos un recorrido por el antiguo barrio judío, al este de la puerta Koskinou y cerca de la Plaza de los Mártires engalanada con una fuente con tres caballitos de mar en bronce.

Nos falto por conocer el pueblo de Lindos, a 58 Kms. de Rodas, salpicado de casitas blancas y construido a modo de fortaleza sobre una colina al fondo de una amplia bahía, que según nos comentaron resulta ideal para un buen baño. De especial interés es su Acrópolis, fortificada también por los Caballeros, a la que solo se llega a pie o en burro. Por las fotos que vimos, la zona promete, ¡habrá que hacer otro intento por verla!.

martes 10 de marzo de 2009

Atenas, Grecia

Galeria de fotos de Atenas, Grecia
En Atenas estuvimos apenas dia y medio, y la verdad, nos resultó algo escaso.

La primera tarde fuimos a Plaka, un barrio precioso con rincones llenos de encanto, y a Monastiraki. En este último barrio vimos la antigua ágora o ágora clásica, construida en el periodo romano. El Agora era la plaza publica y servía de mercado, centro cultural y político, también acogía las asambleas y reuniones de los ciudadanos. En esta agora queda en pie y en perfecto estado la Torre de los Vientos, una especie de centro astronómico bastante completo. Para llegar usamos un autobús del barco a la estación de metro de Pireo, la más cercana al puerto y final de la linea 1, y nos bajamos en Monastiraki, lineas 1 y 2.

Al día siguiente fuimos a ver la Acropolis. También usamos el metro y nos bajamos en la estación Akropoli (Ακρόπολη‎ en alfabeto griego) de la linea 3.

En la Acropolis, las piedras hablan por si mismas y testifican de lo avanzado de la antigua civilización griega. Al ir subiendo para llegar al partenon, vemos primero el teatro odeón de Herodes Ático, detrás de este la colina Filapapos y más abajo el Templo de Zeus Olímpico. Subimos un poco más y nos encontramos con Propylaea, la entrada monumental de la Acrópolis de Atenas, compuesta por un gran pasaje cubierto, construida entre 437 a.E.C. y 431 a.E.C. Atravesamos esta y nos topamos con el Partenón, a la izquierta el templo Erecteión con las Cariátides en una de sus esquinas y detrás el Monte Licabeto donde dicen que se ven las mejores vistas de la ciudad y la Acropolis. Aunque desde la Acropolis se divisa toda la ciudad. A ambos lados centenares de tejados brillan por los paneles solares y la vista se pierde hasta encontrar el mar.

Una vez visto todo minuciosamente bajamos a el Areopago, donde una placa de mármol contiene grabado el discurso que dio allí el apóstol Pablo en el siglo primero.

De allí bajamos al Hefestión un templo de mármol, situado en el ágora bajo el Areopago. Con la visita al agora concluimos nuestro peregrinaje por la zona de la Acropolis. Así que nos deplazamos a el Parlamento en la plaza de Sintagma, linea 3 de metro, para ver el cambio de guardia. Y de allí a el Estadio Panathinaiko, construido en mármol blanco para los primeros juegos olímpicos de la era moderna, en 1895, y en el mismo lugar donde se encontraba el estadio de la antigua Atenas.

Vimos todo esto en una mañana un poco larga, empezamos temprano y comimos tarde. A pesar de que fuimos en junio nos acompañaron unos días de calor de pleno verano, así que agradecimos mucho no hacer este viaje en julio, con días de mucho más calor.